Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas

Gloria Fuertes (1917-1998)

Retrato tomado de Fahrenheit Magazine

Gloria Fuertes García
Premio Cervantes Chico 1995 (premio de literatura infantil y juvenil en español)

«Poeta de guardia».

«Tan solo la verdad es poesía.
La soledad es una cabronada».

  NOTA AUTOBIOGRÁFICA  
(Antología y poemas del suburbio, 1954)
[Autorretrato, guerra, posguerra]

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
­­­­no digo nombres,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
pero Dios y el botones saben que no lo soy,
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

Recitado por la propia autora

Recitado por Beatriz Montero

  AL BORDE  
(Antología y poemas del suburbio, 1954)
[Autorretrato, guerra, posguerra]

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.

Recitado por Don Garfialo

  NO PERDAMOS EL TIEMPO  
(Antología y poemas del suburbio, 1954)
[Poesía, denuncia, lucha, justicia]

Si el mar es infinito y tiene redes,
si su música sale de la ola,
si el alba es roja y el ocaso verde,
si la selva es lujuria y la luna caricia,
si la rosa se abre y perfuma la casa,
si la niña se ríe y perfuma la vida,
si el amor va y me besa y me deja temblando...
¿Qué importancia tiene todo esto,
mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,
un niño sin zapatos o un contable tosiendo,
un banquete de cáscaras,
un concierto de perros,
una ópera de sarna...?
Debemos inquietarnos por curar las simientes,
por vendar corazones y escribir el poema
que a todos nos contagie.
Y crear esa frase que abrace todo el mundo;
los poetas debiéramos arrancar las espadas,
inventar más colores y escribir padrenuestros.
Ir dejando las risas en las bocas del túnel,
y no decir lo íntimo, sino cantar al corro;
no cantar a la luna, no cantar a la novia,
no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.
Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,
gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo
debajo de las latas con lo puesto y aullando,
y madres que a sus hijos no peinan a diario,
y padres que madrugan y no van al teatro.
Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso;
cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.
Asediar usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.
Trillar en la labranza, bajar a alguna mina,
ser buzo una semana, visitar los asilos,
las cárceles, las ruinas, jugar con los párvulos,
danzar en las leproserías.
Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,
que al corazón le llega poca sangre.

Recitado por Tomás Galindo

  NO SABEMOS QUÉ HACER  
(Aconsejo beber hilo: diario de una loca, 1954)
[Poesía, confusión]

Imagen de fondo tomada de wikiHow

  ¿SUICIDA?  
(Todo asusta, 1958)
[Dolor, angustia, muerte]

Imagen de fondo tomada de pxfuel.com

  PIENSO MESA Y DIGO SILLA  
(Todo asusta, 1958)
[Amor]

Pienso mesa y digo silla,
compro pan y me lo dejo,
lo que aprendo se me olvida,
lo que pasa es que te quiero.
La trilla lo dice todo;
y el mendigo en el alero,
el pez vuela por la sala
el toro sopla en el ruedo.
Entre Santander y Asturias
pasa un río, pasa un ciervo,
pasa un rebaño de santas,
pasa un peso.
Entre mi sangre y el llanto
hay un puente muy pequeño,
y por él no pasa nada,
lo que pasa es que te quiero.

Recitado por la autora

Recitado por Tomás Galindo

  A VECES QUIERO PREGUNTARTE COSAS  
(Todo asusta, 1958)
[Amor]

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.

Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.

Recitado por Jesús Javier Pérez

Recitado por Don Garfialo

Recitado por Natalia García Vilas

Musicado por César García Rincón

  RESULTA, QUE DIOS ESTÁ DESNUDO  
(Todo asusta, 1958)
[Dios, valores]

Imagen de fondo: Cristo de la Minerva (1516), de Miguel Ángel, primera versión conservada en la iglesia del monasterio de San Vincenzo, en Bassano Romano, y modificada en el siglo XVII. Imagen tomada de Wikiwand

Versión definitiva (1521) conservada en la iglesia de Santa María sopra Minerva, en Roma. Imagen tomada de Wikiwand

  SOCIEDAD DE AMIGOS Y PROTECTORES  
(Ni tiro, ni veneno, ni navaja, 1965)
[Rareza]

Sociedad de Amigos y Protectores
de Espectros, Fantasmas y Trasgos.

Muy señores suyos:
Tengo el disgusto de comunicarles
que tengo en casa y a su disposición
un fantasma pequeño
de unos dos muertos de edad,
que habla polaco y dice ser el espíritu del Gengis Kan.
Viste sábana blanca de pesca
con matrícula de Uranio
y lleva un siete en el dobladillo
que me da miedo zurcírselo
porque no se está quieto.

Aparece al atardecer,
o de mañana si el día está nublado,
y por las noches cabalga por mis hombros
o se mete en mi cabeza a machacar nueces.
Con mi perro se lleva a matar
y a mí me está destrozando de los nervios.
Dice que no se va porque no le da la gana.

Todos los días hace que se me vaya la leche,
me esconce el cepillo, la paz y las tijeras;
si alguna vez tengo la suerte
de conciliar el sueño,
ulula desgañitándose por el desván.
Ruego a ustedes manden lo que tengan que mandar
y se lleven de mi honesto pisito
a dicho ente,
antes de que le coja cariño.

Recitado por la propia autora

 AÑO NUEVO  
(Ni tiro, ni veneno, ni navaja, 1965)
[Valores]

A primeros de enero de un año cualquiera,
con amores y nombres ya seleccionados,
con los huesos maduros y a mitad de mi vida
me PROMETO solemne no sufrir demasiado.

Si me pegan, que peguen,
si me aciertan, me han dado,
y si pierdo en la Rifa
será porque he jugado.

Me fastidian las penas,
me da alegría el enfado,
con el ceño fruncido
parezco un feto raro.
Año nuevo, vida nueva
(¡Qué tópico más sano!)
Nueva luz ilumina
mi ascensor apagado
de subir a deshora,
de estar comunicando,
de hacer la angustia en verso,
de hacer el tonto en vano,
de sembrar mis insomnios
de tachuelas y clavos.

A mitad de mi vida
de par en par sonrisa y puerta abro,
que no quiero acabar por los pasillos
con el corazón apolillado.

PROMETO no volver
a ahogaros en mi llanto,
no volver a sufrir
sin un motivo
muy justificado.

Recitado para poeteSSen

  PRIMAVERA  
(Cómo atar los bigotes del tigre, 1969)
[Primavera]

Eres tan cursi hija
que no hay por dónde cogerte.
Hasta en febrero cuando estás desnuda eres cursi,
adornada de odas y vergeles no digamos.
Primavera,
más que cantarte te han hecho la viñeta ciertos poetas sin agua;
pero a pesar de todo te defiendo,
porque haces retoñar ese geranio,
que se me seca siempre en el invierno.

Recitado para poeteSSen

  ACARICIO TU SOMBRA  
(Sola en la sala, 1973)
[Amor]

Imagen de fondo tomada de pxfuel.com

  NUNCA SE SABE  
(Sola en la sala, 1973)
[Desesperanza]

Imagen de fondo tomada de pxfuel.com

 POEMA A LA EÑE  
(Historia de Gloria (amor, humor y desamor), 1990)
[Rareza]

Todo tiene eñe en España,
¡hasta España!

Eñe el coño o la cigüeña que nos trae,
eñe la cizaña o la guadaña que nos lleva,
eñe la niña que nos enfría,
eñe la leña que nos calienta.

Eñe la caña con que pescamos,
eñe del paño que nos calienta,
eñe del moño que aún baila jota,
eñe de maña que maña ostenta,
eñe de uña que nos araña,
eñe extremeña.

Eñe de caño de fuente,
eñe de cuña que injerta,
eñe de añicos,
eñe de mierda,
o eñe de niño, que somos todos
los que aún latimos por un poema.

Recitado por Danny Growl (que recita también «Sobre la soledad hoy me desdigo»)

 POEMA AL NO  
(La poesía no es un cuento, 1990)
[Valores]

No a la tristeza.
No al dolor.
No a la pereza.
No a la usura.
No a la envidia.
No a la incultura.
No a la violencia.
No a la injusticia.
No a la guerra.
Sí a la paz.
Sí a la alegría.
Sí a la amistad.

Recitado y teatralizado por Sara Almenara Muñoz

  TODO LO NEGATIVO  
(Mujer de verso en pecho, 1995)
[Valores]

Todo lo negativo
hay que eliminarlo,
aunque sea tu amigo,
tu padre,
tu madre,
tu hijo
o tu amor.

(Como se destruye un virus o dos).
Porque si se vuelve contra ti,
no es tu amigo,
ni tu padre,
ni tu madre,
ni tu hijo,
ni tu amor.

Recitado para poeteSSen

  LA HISTORIA DE UN PERRITO  
(La selva en verso, 1995)
[Defensa naturaleza y animales]

Regalaron a los niños
un cachorro de seis días.
El perrito casi no andaba ni veía.

Le criaron con biberón
y puré de salchichas,
pero no lo acariciaban,
le estrujaban,
le estrujaban, ¡qué paliza!

El perro a los niños
les alegraba, les hacía niñerías.
Los niños al perro
le hacían perrerías.

Creció el perro paso a paso,
y los niños ya no le hacían caso.

Cuando la familia
se fue de vacaciones,
le abandonaron en la carretera
entre unos camiones.

Y dijo el perro ladrando en voz alta
(que quien lo escuche se asombre)
Me dan ganas de dejar de ser
el mejor amigo del hombre.

Pasó días sin beber nada,
sin comer algo.
El perro cambió de raza,
parecía un galgo.
Le recogió un viejo mendigo.
Le dijo: Voy a ser tu amigo,
te cortaré el flequillo
y serás mi lazarillo.

El perro movió el rabo,
estiró el hocico,
movió la nariz,
por primera vez fue feliz.

Recitado por Tomás Galindo

Recitado para Educación, nuestro empeño

Puedes encontrar más poemas de Gloria Fuertes en el anexo «Poesía de Navidad».


ANEXOS

Estoy seguro de que te ha encantado la poesía de Gloria Fuertes, llena de humor, amor e ironía. Si es así, puedes ver el monográfico que RTVE le dedicó en El poeta en su voz (1989). En él, podrás ver a la autora recitar una selección de sus poemas.


Y, si lo deseas, también puedes visitar la página oficial de Glorias Fuertes.



Blas de Otero (1916-1979)

Retrato de 1962 de Ciriaco Párraga Macorra tomado de Bibliotecasobreruedas

Blas de Otero Muñoz

«A la inmensa mayoría»

  HOMBRE  
(Ángel fieramente humano, 1950)
[Dios, angustia existencial]

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!

Recitado por JF Interpretación

Recitado por César Gómez

Musicado por Laguna

Musicado por Víctor Fraile

Musicado por Vicente Monera

  UN RELÁMPAGO APENAS  
(Ángel fieramente humano, 1950)
[Dios, angustia existencial, amor]

Besas como si fueses a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,

tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio. Y luego, mimadora,
la brizas y la rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.

Recitado por Joaquín de la Buelga

  DIGO VIVIR  
(Redoble de conciencia, 1951)
[Identidad, solidaridad]

Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada).
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque escribir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

Recitado por Tomás Galindo

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Juanjo Navas

  LÁSTIMA (o DÉJAME)  
(Redoble de conciencia, 1951)
[Dios, angustia existencial]

Me haces daño, Señor. Quita tu mano
de encima. Déjame con mi vacío,
déjame. Para abismo, con el mío
tengo bastante. ¡Oh Dios!, si eres humano,

compadécete ya, quita esa mano
de encima. No me sirve. Me da frío
y miedo. Si eres Dios, yo soy tan mío
como tú. Y a soberbio, yo te gano.

Déjame. ¡Si pudiese yo matarte,
como haces tú, como haces tú! Nos coges
con las dos manos, nos ahogas. Matas

no se sabe por qué. Quiero cortarte
las manos. Esas manos que son trojes
del hambre, y de los hombres que arrebatas.

Recitado por Joaquín de la Buelga

  A LA INMENSA MAYORÍA  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Paz, guerra, angustia, solidaridad, autorretrato, lucha, protesta]

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.

Recitado por José Luis Rico

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Lucía Sócam

Musicado por Adolfo Celdrán

Si lo deseas, puedes acceder a un interesante comentario de este poema, realizado por unos alumnos de 2º de Bachillerato, clicando en la imagen:

Imagen tomada de Plan de lectura

  EN EL PRINCIPIO  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[España, lucha, libertad, protesta, esperanza]

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Recitado por Ángela Serna

Recitado por Juan Carlos Ibraín

Recitado por César Gómez

Recitado por Arsenio Escolar

Recitado por Alberto Morate

Recitado por Leonor Antón y SuenaClements (versión radicalmente moderna)

Recitado por Sandra Mateo

Musicado por el grupo Aguaviva

Musicado por Paco Ibáñez

  ME LLAMARÁN, NOS LLAMARÁN A TODOS  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Muerte]

...porque la mayor locura que puede
hacer un hombre en esta vida es
dejarse morir, sin más ni más...
(Sancho. Quijote, II, cap.74)

                    1

Me llamarán, nos llamarán a todos.
Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,
en tornos de cristal, ante la muerte.
Y te expondrán, nos expondremos todos
a ser trizados ¡zas! por una bala.

Bien lo sabéis. Vendrán
por ti, por ti, por mí, por todos.
Y también
por ti.
(Aquí
no se salva ni dios. Lo asesinaron.)

Escrito está. Tu nombre está ya listo,
temblando en un papel. Aquel que dice:
abel, abel, abel... o yo, tú, él...

                    2

Pero tú , Sancho Pueblo,
pronuncias anchas sílabas,
permanentes palabras que no se lleva el viento...

Musicado por Paco Ibáñez

Musicado por el Cuarteto Participarte de Colombia

  FIDELIDAD  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[España, lucha, protesta, libertad, esperanza]

Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.

Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.

Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay solo sombra, he visto
y he creído.

Recitado para VersoHablado

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Luis Pastor

  PIDO LA PAZ Y LA PALABRA  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Lucha, protesta, libertad, solidaridad]

Pido la paz y la palabra.
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra», «vacío»,
etc.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
                            Pido
la paz y la palabra.

Recitado por Ángel Torrisi

Recitado por Joaquín de la Buelga

  LABOR  
(Historias fingidas y verdaderas, 1970)
[Paz, lucha, protesta, libertad, esperanza]

Imágenes de fondo: Niño con paloma, de Pablo Picasso (tomada de Solo Art), y Paloma de la paz, de Pablo Picasso (tomada de Creciendo felices)


Miguel Hernández (1910-1942)

Retrato pintado en 1940 por el dramaturgo Antonio Buero Vallejo en la cárcel de la calle de Toreno (Madrid), donde coincidió con Miguel Hernández, tomado de Libertad Digital

Miguel Hernández Gilabert

Genial epígono de la generación del 27, según Dámaso Alonso

  CANCIONCILLA DE LA CABRITA  
(Poemas sueltos I, poemas de adolescencia)
[Infancia]

En cuclillas, ordeño
una cabrita, y un sueño.

Glu, glu, glu,
hace la lecha al caer
en el cubo. En el tisú
celeste va a amanecer.
Glú,glú,glú. Se infla la espuma,
que exhala
una finisima bruma.
(Me lame otra cabra, y bala.)

En cuclillas ordeño
una cabrita, y mi sueño.

Recitado por Vicent Camps. Guitarra: Miquel Pérez Perelló

  ELEGÍA  
(El rayo que no cesa, 1936)
[Elegía, muerte, dolor]

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería).

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera;
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Recitado por Francisco Valladares

Recitado por Moisés de las Heras Fernández

Dramatizado por la compañía LaNenaCrea y con comentarios en subtítulos

Recitado por Julio Núñez

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado en versión rock por Verbo

Musicado por José Mercé

Musicado por Silvia Pérez Cruz y Raúl Fernández Miró

Manuscrito de Miguel Hernández. Imagen tomada de poesi.as

  SONETO 6  
(El rayo que no cesa, 1936)
[Tristeza, dolor, angustia existencial]

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

Recitado por Martín París

Recitado por Jesús Miguel Pacheco Pérez

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado para Kuna Records

Musicado por el Dúo Aire y Madera

  YO SÉ QUE VER Y OÍR A UN TRISTE ENFADA  
(El rayo que no cesa, 1936)
[Amor, desamor, tristeza]

Yo sé que ver y oír a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría,
como un mar meridiano a una bahía,
esquiva, cejijunta y desolada.

Lo que he sufrido y nada, todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir, el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.

Me callaré, me apartaré si puedo
con mi constante pena, instante, plena,
a donde ni has de oírme ni he de verte.

Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.

Recitado

Musicado por Paco Damas

  VIENTOS DEL PUEBLO  
(Viento del pueblo, 1937)
[Lucha, libertad, guerra]

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

Recitado por Rafael Alberti

Recitado por Loquillo

Recitado por Tomás Galindo

Musicado por el Coro Popular Jabalón

Musicado por Ebri Knight

Manuscrito de Miguel Hernández. Imagen tomada de poesi.as

  ACEITUNEROS  
(Viento del pueblo, 1937)
[Lucha, libertad, protesta]

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que solo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

Recitado por Mistress Story

Recitado por Martín París

Musicado por Paco Ibáñez

Musicado por Jarcha

  TRISTES GUERRAS  
(Cancionero y romancero de ausencias, 1938-1941)
[Guerra]

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.

Recitado e ilustrado por la Asociación Cultural 2010

Recitado para Televisión Valencia

Musicado para Poetas TV Reus

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado por Paco Damas

Musicado por Vicente Monera

Musicado por Los Lobos

Musicado por José Yeco

  LLEGÓ CON TRES HERIDAS  
(Cancionero y romancero de ausencias, 1938-1941)
[Amor, dolor, muerte]

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado por Joan Báez

  NANAS DE LA CEBOLLA  
(Cancionero y romancero de ausencias, 1938-1941)
[Infancia, dolor, esperanza]

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Recitado por David Espuña

Recitado por Pepe Mediavilla

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado por Alberto Cortez

  EL HERIDO, II  
(El hombre acecha, 1939)
[Libertad, lucha, protesta]

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

Recitado por Tomás Galindo

Musicado por Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina

Musicado por Miguel Poveda

Puedes encontrar un poema más de Miguel Hernández en el anexo «Poesía de Navidad».


Y otros tres en el anexo «Poesía de fútbol».


ANEXOS

Si te ha gustado Miguel Hernández, te dejo una pequeña joya. Clica en la caricatura para oír, recitados por Francisco Rabal, todos los sonetos de El rayo que no cesa.

Imagen tomada de Kikelin caricaturas

Y otra pequeña joya: cinco dibujos de Miguel Hernández:

Imagen tomada de la Biblioteca Nacional de España