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Leopoldo María Panero (1948-2014)

Retrato de Luis Arencibia tomado de la Revista Ñácate

Leopoldo María Panero Blanc

El último poeta maldito

«El cigarrillo, dios de la vida, dios de los suicidas»

  AQUÍ ESTOY YO, LEOPOLDO MARÍA PANERO  
(Esquizofrénicas o la balada de la lámpara azul, 2004)
[Autorretrato, familia]

Aquí estoy yo, Leopoldo María Panero
hijo de padre borracho
y hermano de un suicida
perseguido por los pájaros y los recuerdos
que me acechan cada mañana
escondidos entre los matorrales
gritando por que termine la memoria
y el recuerdo se vuelva azul, y gima
rezándole a la nada porque muera.

Recitado por el propio autor

  LA CANCIÓN DEL CROUPIER DEL MISSISSIPI  
(Esquizofrénicas o la balada de la lámpara azul, 2004)
[Autorretrato, identidad, España]

«Fifteen men on the Dead Man's Chest.
Yahoo! And a bottle of rum!»
Canción pirata

Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho. En el cenicero hay
ideas y poemas y voces
de amigos que no tengo. Y tengo
la boca llena de sangre,
y sangre que sale de las grietas de mi cráneo
y toda mi alma sabe a sangre,
sangre fresca no sé si de cerdo o de hombre que soy,
en toda mi alma acuchillada por mujeres y niños
que se mueven ingenuos, torpes, en
esta vida que ya sé.
Me palpo el pecho de pronto, nervioso,
y no siento un corazón. No hay,
no existe en nadie esa cosa que llaman corazón
sino quizá en el alcohol, en esa
sangre que yo bebo y que es la sangre de Cristo,
la única sangre en este mundo que no existe
que es como el mal programado, o
como fábrica de vida o un sastre
que ha olvidado quién es y sigue viviendo, o
quizá el reloj y las horas pasan.
Me palpo, nervioso, los ojos y los pies y el dedo gordo
de la mano lo meto en el ojo, y estoy sucio
y mi vida oliendo.
Y sueño que he vivido y que me llamo de algún modo
y que este cuento es cierto, este
absurdo que delatan mis ojos,
este delirio en Veracruz, y que este
país es cierto este lugar parecido al Infierno,
que llaman España, he oído
a los muertos que el Infierno
es mejor que esto y se parece más.
Me digo que soy Pessoa, como Pessoa era Álvaro de Campos,
me digo que estar borracho es no estarlo
toda la vida, es
estar borracho de vida y no de muerte,
es una sangre distinta de esa otra
espesa que se cuela por los tejados y por las paredes
y los agujeros de la vida.
Y es que no hay otra comunión
ni otro espasmo que este del vino
y ningún otro sexo ni mujer
que el vaso de alcohol besándome los labios
que este vaso de alcohol que llevo en el
cerebro, en los pies, en la sangre.
Que este vaso de vino oscuro o blanco,
de ginebra o de ron o lo que sea
—ginebra y cerveza, por ejemplo—
que es como la infancia, y no es
huida, ni evasión, ni sueño
sino la única vida real y todo lo posible
y agarro de nuevo la copa como el cuello de la vida y cuento
a algún ser que es probable que esté
ahí la vida de los dioses
y unos días soy Caín, y otros
un jugador de póker que bebe whisky perfectamente y otros
un cazador de dotes que por otra parte he sido
pero lo mío es como en Dulce pájaro de juventud
un cazador de dotes hermoso y alcohólico, y otros días,
un asesino tímido y psicótico, y otros
alguien que ha muerto quién sabe hace cuánto,
en qué ciudad, entre marineros ebrios. Algunos me
recuerdan, dicen
con la copa en la mano, hablando mucho,
hablando para poder existir de que
no hay nada mejor que decirse
a sí mismo una proposición de Wittgenstein mientras sube
la marea del vino en la sangre y el alma.
O bien alguien perdido en las galerías del espejo
buscando a su Novia. Y otras veces
soy Abel que tiene un plan perfecto
para rescatar la vida y restaurar a los hombres
y también a veces lloro por no ser un esclavo
negro en el sur, llorando
entre las plantaciones!
Es tan bella la ruina, tan profunda
sé todos sus colores y es
como una sinfonía la música del acabamiento,
como música que tocan en el más allá,
y ya no tengo sangre en las venas, sino alcohol,
tengo sangre en los ojos de borracho
y el alma invadida de sangre como de una vomitona,
y vomito el alma por las mañanas,
después de pasar toda la noche jurando
frente a una muñeca de goma que existe Dios.
Escribir en España no es llorar, es beber,
es beber la rabia del que no se resigna
a morir en las esquinas, es beber y mal
decir, blasfemar contra España
contra este país sin dioses pero con
estatuas de dioses, es
beber en la iglesia con música de órgano
es caerse borracho en los recitales y manchas de vino
tinto y sangre Le livre des masques de Rémy de Gourmont
caerse húmedo babeante y tonto y
derrumbarse como un árbol ante los farolillos
de esta verbena cultural. Escribir en España es tener
hasta el borde en la sangre este alcohol de locura que ya
no justifica nada ni nadie, ninguna sombra
de las que allí había al principio.
Y decir al morir, cuando tenga
ya en la boca y cabeza la baba del suicidio
gritarle a las sombras, a las tantas que hay y fantasmas
en este paraíso para espectros
y también a los ciervos que he visto en el bosque,
y a los pájaros y a los lobos en la calle y
acechando en las esquinas
«Fifteen men on the Dead Man's Chest
Fifteen men on the Dead Man's Chest
Yahoo! And a bottle of rum!»

Recitado por Tomás Galindo

  EL LOCO  
(Last river together, 1980)
[Autorretrato, identidad, familia]

He vivido entre los arrabales, pareciendo
un mono, he vivido en la alcantarilla
transportando las heces,
he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas
y aprendido a nutrirme de lo que suelto.
Fui una culebra deslizándose
por la ruina del hombre, gritando
aforismos en pie sobre los muertos,
atravesando mares de carne desconocida
con mis logaritmos.
Y solo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla
y que mis padres me sedujeron para
ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos.
He enseñado a moverse a las larvas
sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír
cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran.
Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar,
y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda
ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas»
y «qué oscuro es tu nombre».
He vivido los blancos de la vida,
sus equivocaciones, sus olvidos, su
torpeza incesante y recuerdo su
misterio brutal, y el tentáculo
suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies
frenéticos de huida.
He vivido su tentación, y he vivido el pecado
del que nadie cabe nunca nos absuelva.

Recitado por Don Garfialo

Recitado por Tomás Galindo

  PERDIDO (SI NO ES AHORA, ¿CUÁNDO MORIRÉ?)  
(Last river together, 1980)
[Identidad, muerte, confusión]

«Sta selva selvaggia ed aspra e forte».
(Dante, Infierno)

Si no es ahora, ¿cuándo moriré?
Si no es ahora que me he perdido en medio
del camino de mi vida, y voy
preguntando a los hombres quién soy, y
para qué mi nombre, si no es ahora
¿cuándo moriré?
Si no es ahora que aúllan los lobos a mi puerta
si no es ahora que aúllan los lobos de la muerte
si no es ahora que está como caído
mi nombre al pie de mí, y boquea, y pregunta
a Dios por qué nací: si no es ahora
¿cuándo moriré?

Musicado por Trío Mudo

  A FRANCISCO  
(Last river together, 1980)
[Amor]

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Recitado por Mauricio Riveros

Recitado por el poeta Ángel Guinda

Musicado por Rafa Mora y Moncho Otero

Recitado y musicado por Enrique Zamorano

  CANCIÓN  
(El que no ve, 1980)
[Soledad, Dios]

Solo un hombre errando solo.
Solo, a solas con Dios
un hombre solo en la calle
errando a solas con Dios.

Musicado por Trío Mudo

  DIARIO DE UN SEDUCTOR  
(El que no ve, 1980)
[Deseo]

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
                                    desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

Recitado por Gustavo Andrés Valdés Acero

  CANCIÓN PARA UNA DISCOTECA  
(Poesía 1970-1985, 1986)
[Muerte, sexo, droga, rock]

No tenemos fe
al otro lado de esta vida
sólo espera el rock and roll
lo dice la calavera que hay entre mis manos
baila, baila el rock and roll
para el rock el tiempo y la vida son una miseria
el alcohol y el haschisch no dicen nada de la vida
sexo, drogas y rock and roll
el sol no brilla por el hombre,
lo mismo que el sexo y las drogas;
la muerte es la cuna del rock and roll.
Baila hasta que la muerte te llame
y diga suavemente entra
entra en el reino del rock and roll.

Recitado por Francisco Valenzuela Saravia

Musicado por Enrique Bunbury y Carlos Ann

  HIMNO A SATÁN  
(Poemas del manicomio de Mondragón, 1987)
[Satán, amor]

«Ten piedad de mi larga miseria».
(Charles Baudelaire, Las flores del mal)

Tú que eres tan solo
una herida en la pared
y un rasguño en la frente
que induce suavemente a la muerte:
tú ayudas a los débiles
mejor que los cristianos
tú vienes de las estrellas
y odias esta tierra
donde moribundos descalzos
se dan la mano día tras día
buscando entre la mierda
la razón de su vida;
yo que nací del excremento
te amo
y amo posar sobre tus manos delicadas mis heces.
Tu símbolo es el ciervo
y el mío la luna:
que caiga la lluvia sobre
nuestras faces
uniéndonos en un abrazo
silencioso y cruel en que
como el suicidio, sueño
sin ángeles ni mujeres
desnudo de todo
salvo de tu nombre
de tus besos en mi ano
y tus caricias en mi cabeza calva
rociaremos con vino, orina y sangre
las iglesias
regalo de los magos
y debajo del crucifijo
aullaremos.

Recitado por Brun (fantomas 2099)

Recitado por Tomás Galindo

Recitado por Malviaje

Recitado por Francisco Valenzuela Saravia

Musicado por Floresvivas

El ángel caído, de Ricardo Bellver (Parque de El Retiro, Madrid). Imagen tomada de Mis fotos de Madrid

  LA MONJA ATEA  
(Contra España y otros poemas de no amor, 1990)
[Dios]

Las monjas adoran a su Dios que no existe
mientras el Papa aprieta el gatillo
y dice «Dios no existe»

es una imaginación de la Iglesia
que está muriendo poco a poco;

los ateos lloran al pie de una estatua.
Y el mundo dice «Dios no existe»

es una imaginación del Papa
mientras los ateos
lloran y lloran por su belleza perdida

y Dios ya no existe
está llorando en el infierno.

Esta es la estatua entera de la nada.

Recitado-musicado por Bunbury

  PIEDRA NEGRA  
(Piedra negra o del temblar, 1992)
[Familia, muerte]

Señor del mal, ten piedad de mi madre
que murió sin sus dos tetas
y sobre la que yo escupí,
y ahora amo
ahora en vano reclamo al país de los muertos
que murió envuelta en víboras y víctima
de una podredumbre que nos hacía mirarnos a los ojos
como dicen que Dios mira a los hombres, con horror
con pena del asesino, con tibia extrañeza
de la jibia que entre sus manos se retuerce
por temor a ser mirada por Dios,
y ver en su luz que no merece
ni mereció nunca la vida: y que él arroja
desde lo alto del cielo a Despeñaperros
diciendo: tan alto subió tu orgullo
mira ahora que cae igual de rápido.
Pero ya voy, madre, a encontrarme
con la única mujer que he conocido, y que es la muerte
cuyo cuerpo con vicio tantas veces he tocado
riéndome de todos mis cadáveres,
y que sea la rosa infecunda de la nada,
que tantas veces cultivé porque se parecía a la muerte,
la que recuerde mis heces a otros condenados
a escribir y mear, bajo el sol entero
en esta habitación parecida a un retrete
donde la crueldad dora la piedra negra
en que toda vida acaba, y se celebra
tirando de la cadena.

Recitado por Tomás Galindo

  UN ÁNGEL PASÓ POR BROOKLYN  
[Droga, ciudad]

Imagen de fondo tomada de Pixabay

Recitado-musicado por José María Ponce

ANEXOS

La trayectoria vital de Leopoldo María Panero, marcada decisivamente por su paso por la cárcel (por su militancia en el PCE durante la dictadura franquista), el alcoholismo, las drogas, la depresión y dos intentos de suicidio antes de cumplir los veintiún años, lo condujo a la esquizofrenia. Esta enfermedad determinó su paso por diferentes psiquiátricos (algunos dieron nombre a varios poemas y libros suyos), al principio obligado por su madre a causa del consumo de drogas (hecho por el que le guardó rencor largo tiempo) y luego de forma voluntaria, siendo el de Canarias el último en el que estuvo.
Aunque esté en prosa, te recomiendo que escuches este fragmento de  El último manicomio , texto escrito por Leopoldo María Panero en 1981 y publicado íntegramente en el número de diciembre de 2016 de La Marea:


Noticia del fallecimiento de Leopoldo María Panero en TVE:



Blas de Otero (1916-1979)

Retrato de 1962 de Ciriaco Párraga Macorra tomado de Bibliotecasobreruedas

Blas de Otero Muñoz

«A la inmensa mayoría»

  HOMBRE  
(Ángel fieramente humano, 1950)
[Dios, angustia existencial]

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!

Recitado por JF Interpretación

Recitado por César Gómez

Musicado por Laguna

Musicado por Víctor Fraile

Musicado por Vicente Monera

  UN RELÁMPAGO APENAS  
(Ángel fieramente humano, 1950)
[Dios, angustia existencial, amor]

Besas como si fueses a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,

tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio. Y luego, mimadora,
la brizas y la rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.

Recitado por Joaquín de la Buelga

  DIGO VIVIR  
(Redoble de conciencia, 1951)
[Identidad, solidaridad]

Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada).
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque escribir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

Recitado por Tomás Galindo

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Juanjo Navas

  LÁSTIMA (o DÉJAME)  
(Redoble de conciencia, 1951)
[Dios, angustia existencial]

Me haces daño, Señor. Quita tu mano
de encima. Déjame con mi vacío,
déjame. Para abismo, con el mío
tengo bastante. ¡Oh Dios!, si eres humano,

compadécete ya, quita esa mano
de encima. No me sirve. Me da frío
y miedo. Si eres Dios, yo soy tan mío
como tú. Y a soberbio, yo te gano.

Déjame. ¡Si pudiese yo matarte,
como haces tú, como haces tú! Nos coges
con las dos manos, nos ahogas. Matas

no se sabe por qué. Quiero cortarte
las manos. Esas manos que son trojes
del hambre, y de los hombres que arrebatas.

Recitado por Joaquín de la Buelga

  A LA INMENSA MAYORÍA  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Paz, guerra, angustia, solidaridad, autorretrato, lucha, protesta]

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.

Recitado por José Luis Rico

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Lucía Sócam

Musicado por Adolfo Celdrán

Si lo deseas, puedes acceder a un interesante comentario de este poema, realizado por unos alumnos de 2º de Bachillerato, clicando en la imagen:

Imagen tomada de Plan de lectura

  EN EL PRINCIPIO  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[España, lucha, libertad, protesta, esperanza]

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Recitado por Ángela Serna

Recitado por Juan Carlos Ibraín

Recitado por César Gómez

Recitado por Arsenio Escolar

Recitado por Alberto Morate

Recitado por Leonor Antón y SuenaClements (versión radicalmente moderna)

Recitado por Sandra Mateo

Musicado por el grupo Aguaviva

Musicado por Paco Ibáñez

  ME LLAMARÁN, NOS LLAMARÁN A TODOS  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Muerte]

...porque la mayor locura que puede
hacer un hombre en esta vida es
dejarse morir, sin más ni más...
(Sancho. Quijote, II, cap.74)

                    1

Me llamarán, nos llamarán a todos.
Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,
en tornos de cristal, ante la muerte.
Y te expondrán, nos expondremos todos
a ser trizados ¡zas! por una bala.

Bien lo sabéis. Vendrán
por ti, por ti, por mí, por todos.
Y también
por ti.
(Aquí
no se salva ni dios. Lo asesinaron.)

Escrito está. Tu nombre está ya listo,
temblando en un papel. Aquel que dice:
abel, abel, abel... o yo, tú, él...

                    2

Pero tú , Sancho Pueblo,
pronuncias anchas sílabas,
permanentes palabras que no se lleva el viento...

Musicado por Paco Ibáñez

Musicado por el Cuarteto Participarte de Colombia

  FIDELIDAD  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[España, lucha, protesta, libertad, esperanza]

Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.

Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.

Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay solo sombra, he visto
y he creído.

Recitado para VersoHablado

Recitado por Joaquín de la Buelga

Musicado por Luis Pastor

  PIDO LA PAZ Y LA PALABRA  
(Pido la paz y la palabra, 1955)
[Lucha, protesta, libertad, solidaridad]

Pido la paz y la palabra.
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra», «vacío»,
etc.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
                            Pido
la paz y la palabra.

Recitado por Ángel Torrisi

Recitado por Joaquín de la Buelga

  LABOR  
(Historias fingidas y verdaderas, 1970)
[Paz, lucha, protesta, libertad, esperanza]

Imágenes de fondo: Niño con paloma, de Pablo Picasso (tomada de Solo Art), y Paloma de la paz, de Pablo Picasso (tomada de Creciendo felices)


Gabriel Celaya (1911-1991)


Retrato tomado de Bosque de fantasías

Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta
PREMIO NACIONAL DE LAS LETRAS ESPAÑOLAS 1986

  DEBO SER ALGO TONTO  
(Tranquilamente hablando, 1947)
[Autorretrato]
Debo ser algo tonto
porque a veces me ocurre que me pongo a hablar solo,
y digo cosas locas,
digo nombres bonitos de muchachas y barcos
o títulos de libros que nadie ha escrito nunca.
Debo ser algo tonto.

Babeo, grito y lloro.
Los verbos absolutos me llenan de ternura
y esas vocales sueltas, inútiles, redondas,
que vuelan para nada,
me elevan boquiabierto hacia no sé qué gozos.
Soy feliz y, por eso, también un poco tonto.

Recitado por Begoña Ruano

Musicado por Txus Amat

  AUTOBIOGRAFÍA  
(La hija de Arbigorriya, 1975)
[Autorretrato]

No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay, sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: morir.

Recitado por Enrique Andrade

Recitado por Tomás Galindo

  LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO  
(Cantos iberos, 1955)
[Poesía, solidaridad, justicia, protesta, lucha, libertad]

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas sí nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Recitado por Joaquín de la Buelga

Recitado por Martín París

Recitado por Don Garfialo

Recitado por Joan Mora

Recitado por José Luis Rico

Recitado por Tomás Galindo

Recitado por jacpoe3

Recitado para Dulce Milagrosa TV Valladolid

Recitado para Frases de la Vida

Recitado por Mariona G. y Arnau A.

Musicado por Paco Ibáñez

Musicado por Jorge Zima

Musicado por International Citrus Band

Musicado por HdeAda

Musicado por María Berasarte

Musicado por Joan Manuel Serrat

Musicado por Los Zucara

Musicado por Mayohuacán

Musicado en forma de rap por Lupa Pérez y Marica López

  A VECES ME FIGURO QUE ESTOY ENAMORADO  
(Tranquilamente hablando, 1947)
[Amor]

A veces me figuro que estoy enamorado,
y es dulce, y es extraño,
aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo.

Las canciones de moda me parecen bonitas,
y me siento tan solo
que por las noches bebo más que de costumbre.

Me ha enamorado Adela, me ha enamorado Marta,
y, alternativamente, Susanita y Carmen,
y, alternativamente, soy feliz y lloro.

No soy muy inteligente, como se comprende,
pero me complace saberme uno de tantos
y en ser vulgarcillo hallo cierto descanso.

Recitado por Manuel Navarro

Recitado por Enrique Andrade

Recitado por Joaquín de la Buelga

  ESPAÑA EN MARCHA  
(Cantos iberos, 1955)
[España, solidaridad, justicia, protesta, lucha, libertad]

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

Recitado por Adolfo Marsillach

Recitado por Tomás Galindo

Recitado por Martín París

Recitado por José Ignacio Ayuso

Musicado por Paco Ibáñez

  DEDICATORIA FINAL (Función de Amparitxu)  
(Función de Uno, Equis, Ene (F1.X.N), 1973)
[Amor]

Fotografía tomada de El rincón de mis desvaríos: el poeta y su esposa, Amparo Gastón (Amparitxu)

ANEXO

Como otros poetas, también Gabriel Celaya fue dibujante. ¿Te apetece ver unos dibujos suyos? Clica entonces en la imagen.

Dibujo de Gabriel Celaya. Imagen tomada de la Diputación Foral de Guipúzcoa


Rafael Alberti (1902-1999)

Retrato tomado de La Biciteca

Rafael Alberti Merello
PREMIO MIGUEL DE CERVANTES 1983 

  EL TONTO DE RAFAEL  
(El alba del alhelí, 1927)
[Autorretrato]

Por las calles, ¿quién aquel?
¡El tonto de Rafael!

Tonto llovido del cielo,
del limbo, sin un ochavo.
Mal pollito colipavo,
sin plumas, digo, sin pelo.
¡Pío-pic!, pica, y al vuelo
todos le pican a él.

¿Quién aquel?
¡El tonto de Rafael!

Tan campante, sin carrera,
no imperial, sí tomatero,
grillo tomatero, pero
sin tomate en la grillera.
Canario de la fresquera,
no de alcoba o mirabel.

¿Quién aquel?
¡El tonto de Rafael!

Tontaina, tonto del higo,
rodando por las esquinas
bolas, bolindres, pamplinas
y pimientos que no digo.
Mas nunca falta un amigo
que le mendigue un clavel.

¿Quién aquel?
¡El tonto de Rafael!

Patos con gafas, en fila,
lo raptarán tontamente
en la berlina inconsciente
de San Jinojito el lila.
¿Qué runrún, qué retahíla
sube el cretino eco fiel?

¡Oh, oh, pero si es aquel
el tonto de Rafael!

Musicado por Rosa León

Musicado por La Última Colmena

  MI CORZA  
(Marinero en tierra, 1925)
[Muerte, tristeza]

Mi corza, buen amigo,
mi corza blanca.

Los lobos la mataron
al pie del agua.

Los lobos, buen amigo,
que huyeron por el río.

Los lobos la mataron
dentro del agua.

Y he aquí la brevísima cancioncilla anónima del siglo XV en la que se inspiró Alberti:

En Ávila, mis ojos,
dentro en Ávila.

En Ávila del Río
mataron a mi amigo,
dentro en Ávila.

Recitado por Lauren Postigo y musicado

Recitado por Nuria Espert. Podcast tomado de Proyecto aula

  ¡QUÉ ALTOS!  
(Marinero en tierra, 1925)
[Nostalgia, mar]

¡Qué altos
los balcones de mi casa!
Pero no se ve la mar.
¡Qué bajos!

Sube, sube, balcón mío,
trepa el aire sin parar:
sé terraza de la mar,
sé torreón de navío.

-¿De quién será la bandera
de esa torre vigía?

-¡Marineros, es la mía!


  EL ÁNGEL DESCONOCIDO  
(Sobre los ángeles, 1929)
[Identidad]

Imagen de fondo tomada de Pixabay

  EL MAL MINUTO  
(Sobre los ángeles, 1929)
[Dolor, frustración]

Imagen de fondo tomada de Pixabay

  GALOPE (A GALOPAR)  
(De un momento a otro, 1937)
[Lucha, libertad]

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Recitado por el propio autor y musicado por Paco Ibáñez (también canta Rafael Alberti)

Recitado por Moisés de las Heras Fernández

  SE EQUIVOCÓ LA PALOMA  
(Entre el clavel y la espada, 1941)
[Confusión, búsqueda]

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
Dibujo de Rafael Alberti. Imagen tomada de Pinterest

Recitado por el propio autor

Recitado por Pablo Béjar

Musicado por Joan Manuel Serrat y Ana Belén

Musicado por Diego «El Cigala»

  RETORNOS DE UNA SOMBRA MALDITA  
(Retornos de lo vivo lejano, 1952)
[España]

Imagen de fondo: dibujo de Rafael Alberti tomado de pepeolivercabrera.blogspot.com

  CANCIÓN 8  
(Baladas y canciones del Paraná, 1954)
[España, nostalgia]

Imagen tomada de pepeolivercabrera.blogspot.com

Recitado por el propio autor

  SE PROHÍBE HACER AGUAS  
(Roma, peligro para caminantes, 1968)
[Rareza]

Verás entre meadas y meadas,
más meadas de todas las larguras:
unas de perros, otras son de curas
y otras quizá de monjas disfrazadas.

Las verás lentas o precipitadas,
tristes o alegres, dulces, blandas, duras,
meadas de las noches más oscuras
o las más luminosas madrugadas.

Piedras felices, que quien no las mea,
si es que no tiene retención de orina,
si es que no ha muerto es que ya está expirando.

Mean las fuentes... Por la luz humea
una ardiente meada cristalina...
Y alzo la pata... Pues me estoy meando.

Recitado por el propio autor

Puedes encontrar un poema más de Rafael Alberti en el anexo «Poesía de fútbol».


ANEXO

Dibujos de Rafael Alberti. Imagen tomada de pepeolivercabrera.blogspot.com